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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sobre Timothy Garton Ash

Imagen: Torre de Babel de Pieter Bruegel


El historiador de la “historia del presente” Timothy Garton Ash ha publicado en el New York Review of Books un interesante ensayo sobre la libertad y la diversidad en las sociedades actuales. En polémica con el multiculturalismo Garton Ash argumenta en clave liberal un pentagrama de virtudes para la libertad en la diversidad: inclusión, claridad, consistencia, firmeza y liberalidad. Garton Ash escribe desde las esferas de la teoría política y la historia del presente. (Una lectura encontrada en el blog de Jesus Silva-Herzog Márquez).


lunes, 1 de octubre de 2012

Eric Hobsbawm, 1917-2012


Fotografía: Eric Hobsbawm


Noé Hernández Cortez*


Ha muerto el gran historiador marxista Eric Hobsbawm. Recuerdo mi primer encuentro con la obra de Eric Hobsbawm en un curso que impartí años atrás a estudiantes de preparatoria abierta titulado Historia Moderna de Occidente. Este curso diseñado por el Tecnológico de Monterrey ponía a disposición de los estudiantes una visión histórica inspirada en la obra The Age of Revolution 1789-1848de Eric Hobsbawm. Las clases matutinas eran un alegre encuentro en el salón de clase discutiendo a un autor marxista lejano por la geografía, pero cercano en los tiempos que se vivían, pues a principios de la década de los noventa, éramos testigos del derrumbe del bloque comunista de la URSS y de la Europa del Este, así como el surgimiento de los nacionalismos en Europa. En México, teníamos la organización de una izquierda partidista que cuestionaba duramente el poder hegemónico del PRI.


En The Age of Revolution 1789-1848 Eric Hobsbawm traza con la belleza de su prosa las dos grandes revoluciones de Europa: la Revolución Francesa de 1789 y la Revolución Industrial. El propio historiador marxista nos advierte en el prefacio de esta obra que estudia las “transformaciones” históricas de Europa en el período de 1789-1848. Después de la caída del Muro de Berlín, Hobsbawm seguía creyendo que el marxismo era un método crítico para entender la realidad social, pero no a partir de vagas “teorías marxistas” –que padecí cuando estudié historia-, como se ejerció en gran parte de América Latina, sino más bien a través de la investigación histórica, esto es, del conocimiento empírico. En México, la revista Letras Libres le dedicó páginas a su obra, pienso en el ensayo del historiador liberal Enrique Krauze titulado Un marxista legendario, Krauze nos dice de Hobsbawm: “Hobsbawm, en suma, no se hizo marxista por una moda pasajera, un contagio generacional o una mera conveniencia académica. El marxismo para él fue –sigue siendo– su verdad revelada y su tierra prometida.” El propio Eric Hobsbawm escribió en Letras Libres, aquí destaco su ensayo Después del siglo XX: un mundo en transición, unas líneas que se aproximan a las ideas de otro gran pensador, me refiero al economista y sociólogo Kenneth Boulding**, nos dice Hobsbawm:



“La primera concierne a la explotación de recursos cuyo abastecimiento es naturalmente limitado. Esto incluye no sólo las fuentes de energía fósil de las cuales la industria ha dependido desde el siglo XIX –carbón, petróleo, gas– sino de los más antiguos fundadores de nuestra civilización, a saber: agricultura, pesca y bosques. Estas limitaciones naturales o son absolutas dada la magnitud de las reservas geológicas y de tierras cultivables, o relativas cuando la demanda excede la capacidad de estos recursos para su propia renovación, como la excesiva explotación pesquera y de bosques. Cerca del final del siglo XX el mundo no se había aproximado aún al límite absoluto de las fuentes de energía, ni a un incremento sustancial en la productividad agrícola y las extensiones cultivables, aunque el ritmo de incorporación de nuevas tierras aflojó durante la segunda mitad del siglo. Los rendimientos por hectárea de trigo, arroz y maíz subieron a más del doble entre 1960 y 1990. Sin embargo, los bosques fueron seriamente amenazados” (Letras Libres, julio 2008).



Al igual que Kenneth Boulding, Eric Hobsbawm nos habla de los excesos del mundo capitalista, si bien ya no son sólo las pugnas ideológico-políticas los grandes temas de nuestro tiempo, ahora también incluye el tema de la explotación de los recursos naturales y el deterioro del medio ambiente, la singularidad sobre estos temas radica en la mirada de la historia a través de la lente marxista de Eric Hobsbawm.

Ciudad de México, a 1 de octubre de 2012.


DOCUMENTO DEL POST: Eric Hobsbawm, 1917-2012.
 
 

*Noé Hernández Cortez es Doctor de Investigación en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, Sede México. E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx; noe.hernandezcortez@gmail.com

** Me he acercado a la obra del economista, sociólogo, filósofo y poeta Kenneth Boulding gracias a un amigo ecuatoriano, quien me ha recordado el olvido en que se tiene a este heterodoxo pensador en el estudio de la Economía.

viernes, 17 de febrero de 2012

La historia de la Ciencia Política de Robert Adcock y Mark Bevir

Una de las mejores maneras de aproximarse a una disciplina es conocer su tradición intelectual. Esto sucede con la ciencia política, pues conocer su historia intelectual permite comprender las claves teóricas con que lleva a cabo sus estudios sobre la política y las instituciones. Pienso principalmente en la tradición de la ciencia política americana anclada en los modelos formales que se hace inaccesible por su alto grado de especialización. Recuerdo en una ocasión que en una conferencia sobre el tema de las elecciones en el departamento de ciencia política se discutió más sobre cuestiones de técnicas estadísticas, que propiamente el tema electoral como punto de reflexión de la política.



Uno de los trabajos más claros y brillantes sobre la historia de la ciencia política en las dos tradiciones más representativas, la americana y la inglesa, es el de los profesores Robert Adcock de la Universidad de Stanford y de Mark Bevir de la Universidad de California, Berkeley. En The History of Political Science  Adcock y Bevir trazan las tradiciones intelectuales que han cobijado a la ciencia política, la americana cuyo énfasis radica en establecer teorías formales para explicar la política y la inglesa que mira hacia la explicación histórica. No obstante, la actual ciencia política americana empieza a explicar los cambios en las instituciones políticas a través de los procesos históricos, es decir, lo contigente, lo azaroso y contextual nuevamente juegan un papel importante después del “boom” de la ciencia política apoyada en modelos deductivos cartesianos.

Ciudad de México, a 9 de febrero de 2012.


lunes, 13 de febrero de 2012

Jorge I. Domínguez, ejercicio de memoria

Hace exactamente una década, en febrero de 2002, el profesor de Harvard Jorge I. Domínguez realizaba un ejercicio de memoria, por vía negativa,  sobre los rasgos históricos de la democracia en América Latina. Fue en la revista Letras Libres en donde Domínguez  publicó su ensayo Cinco falacias sobre la democracia en América Latina, a saber:

  1. La economía de mercado (el neoliberalismo económico) es enemiga de la democracia.
  2. La democracia en América Latina requiere de un presidente fuerte y enérgico para lograr un ritmo aceptable de crecimiento económico.
  3. Los empresarios son enemigos de la democracia.
  4. La izquierda es enemiga de la democracia, y los sindicatos también lo son.
  5. Las democracias latinoamericanas son frágiles.

Al final del ensayo Jorge I. Domínguez  nos recordaba:


“[...] pero la democracia latinoamericana no es frágil, siempre y cuando no la convirtamos en tal (por ejemplo, con la fracasomanía). Recordemos los enormes aportes que ya ha realizado a favor de nuestras libertades públicas, y los pasos de avance económico que indiscutiblemente sí se dieron en años anteriores. Evitemos, pues, los errores conceptuales que han provocado esta reflexión. La democracia latinoamericana es fruto sorprendente de un pasado complejo y a veces tenebroso, pero sigue siendo un fruto resplandeciente y atractivo, y el sustento de un futuro mejor” (Domínguez, Letras Libres, 2002).


Estas últimas líneas que cierran el ensayo de Domínguez son por supuesto vigentes, más aún si recordamos la fiesta democrática del día de ayer en Venezuela, país que padece uno de los regímenes ideológicos más autoritarios en nuestros días.


Ciudad de México, a 13 de febrero de 2012.