miércoles, 11 de julio de 2012

Mariela Díaz Sandoval sobre Irma Eréndira Ballesteros, una reseña



El escritor y editor Adolfo Castañón nos ha mostrado el arte del reseñista a través del cultivo libre y exigente de la reseña como género literario. Lo más común es atestiguar en las reseñas que leemos en las revistas académicas la ausencia del espíritu artístico de conversación propio del reseñista. Si, el espíritu de conversación me parece un componente indispensable del arte de la reseña. Leo con este ánimo de conversación la reseña de Mariela Díaz Sandoval, publicada en el No. 40 de la revista Perfiles Latinoamericanos,  sobre la más reciente publicación de Irma Eréndira Sandoval titulada Rentismo e intervencionismo neoliberal en la banca: México (1982-1999), México, Centro de Estudios Espinosa Yglesias, 2011.


La lectura que nos ofrece Mariela Díaz Sandoval es atractiva y polémica, pues descifra la mirada crítica de Irma Eréndira al investigar los distintos momentos del sistema financiero en México, cuyos rasgos distintivos desde la nacionalización de la banca con José López Portillo hasta el rescate bancario durante el gobierno de Ernesto Zedillo, se ha caracterizado por una élite clientelar, corporativa, corrupta y con opaca información hacia los actores externos al mismo sistema financiero, es decir, rasgos distintivos totalmente distantes a los supuestos normativos de los mercados eficientes de la doctrina neoclásica.


La obra de Irma Eréndira, como nos dice Mariela Díaz Sandoval, está inspirada a la vez en la economía política, que sugiero viene de Carlos Marx para desembocar en uno de sus intérpretes contemporáneos más audaces: Bob Jessop. De ahí que la obra sea rica en su visión crítica heterodoxa y se aparte de las ideas establecidas en nuestra plaza pública liberal, me explico una obra como la de Irma Eréndira Sandoval es una bocanada de aire fresco a la economía política ortodoxa de Carlos Elizondo Mayer-Serra, Por eso estamos como estamos. La economía política de un crecimiento mediocre.


Si Mariela Díaz Sandoval ha logrado el arte de la conversación inherente a la reseña, en ámbitos tan rígidos como lo es la academia, como lector seguiré esperando que esta conversación se prolongue con nuestra joven investigadora.


Ciudad de México, a 11 de julio de 2012





miércoles, 4 de julio de 2012

Vincent Ostrom, 1919-2012


Fotografía: Elinor y Vincent Ostrom

Se ha apagado la vida de Vincent Ostrom, uno de los intelectuales más llamativos del siglo XX y parte del  siglo XXI. Vincent Ostrom pertenece a una parentela intelectual que concibe la acción humana en sus múltiples facetas, no solamente  como un “homo economicus” como suele pensar la escuela neoclásica de economía. La inspiración para construir una idea múltiple de las facetas humanas Vincent Ostrom las encontró en las tradiciones de pensadores como Thorstein Veblen, Mises, Knight y Hayek críticos del hombre económico y cuya tradición de pensamiento la encontramos en David Hume, Adam Smith y Max Weber. Estos trazos de la tradición intelectual de Vincent Ostrom se encuentran en el brillante trabajo de Peter J. Boettke y Christopher J. Coyne.


Ostrom analizó con atención las formas de organización entre los hombres, las relaciones humanas para la estabilidad del orden social. La comprensión de como los hombres se organizan para autogobernarse Ostrom la encontró en la “ciencia y el arte de las asociaciones” de Alexis de Tocqueville. En una entrevista concedida a Paul Aligica, Ostrom también nos narra su pasión sobre el mundo de las ideas y el lenguaje, los hombres comparten creencias y símbolos culturales gracias al lenguaje. En sus trabajos de filosofía política encontramos como el lenguaje es de vital importancia para entender las ideas que encierra un texto. La mirada de Ostrom va más allá de los cálculos estadísticos para hablarnos de los arreglos institucionales arraigados en contextos históricos, el lenguaje de los textos y las organizaciones, las múltiples facetas del hombre tanto en sus creencias como en sus motivaciones, la precisión de las palabras en un texto político o filosófico, por estos motivos Richard M. Ebeling lo despidió como el filósofo de la libertad.


Ciudad de México, 4 de julio de 2012


POST EN DOCUMENTO: Vincent Ostrom, 1919_2012.

martes, 3 de julio de 2012

El triunfo del PRI: el regreso de las prácticas autoritarias

Fotografía: José López Portillo.


Al escuchar por la noche del domingo 1 de julio, en la estridente voz de quien lo anunciaba, la llegada al CEN del PRI del candidato Enrique Peña Nieto, vino a mi mente el tufillo del tono de voz de los momentos estelares de la Hora Nacional, que se escuchaba en cadena nacional por la radio los días domingos, en la edad de oro autoritaria del PRI. El PRI es un partido que nunca hizo una reflexión pública sobre su pasado autoritario, que en sus prácticas políticas aún prevalecen. Al igual que en Rusia con Vladimir Putin, legado del viejo Partido Comunista, el electorado en México ha optado por el PRI con un legado autoritario, que con mirada histórica no se debe pasar por alto, por más que insistan nuestros opinadores, amantes de las encuestas que fuera de contexto histórico no nos dicen nada, solo repetir cifras, el vacío de los números.



Fotografía: Enrique Peña Nieto


Las viejas prácticas corporativas del PRI y sus rituales aún persisten, para entender su regreso al poder habría que atender a su discurso y rituales canónicos de esta vieja estirpe autoritaria. No es suficiente el juego democrático de las elecciones, si bien es cierto es un significativo avance, es necesario escudriñar en las prácticas políticas y en lo que Max Weber llamó en la legitimidad del poder político. Siguiendo a  Andreas Schedler en contextos como el mexicano existen prácticas propias del autoritarismo electoral. No desestimo el pluralismo del poder político de un congreso dividido, un tribunal de justicia con independencia o la instalación de  organismos autónomos como contrapesos, lo que es evidente que un retorno del PRI es la reactivación de viejas prácticas clientelares y corruptas.



Una clientela regional en donde el líder sindical -piénsese en el sindicato petrolero como botón de muestra- es a la vez el líder del PRI regional, después escala a la presidencia municipal, más tarde a una diputación o secretaría estatal, para proyectarse en el futuro a una diputación o senaduría federal dejando tras de sí una estela de clientela obediente. Recuerdo que me comentaba una persona que tenía que ir muy temprano a la casa del líder sindical petrolero priista para solicitar renovación de contrato en PEMEX. Otro trabajador de PEMEX  me comentaba que tenía que hacer limpieza en la casa del líder petrolero como “servicio social” a la comunidad. Estas son las viejas prácticas, que si bien no habían muerto, ahora resucitan con la elección de Enrique Peña Nieto. Lo que sigue es seguir ejerciendo la crítica contra un partido que representa el pasado autoritario de México, este pasado autoritario  no se puede ignorar como bien lo ha argumentado el historiador Lorenzo Meyer.


Ciudad de México, a 3 de julio de 2012